Dejé el liceo y no me pesa. Creo que nadie debe estudiar lo que no le agrada. Los alumnos estudiosos agotan sus reservas de energías y en la edad madura no sirven para nada. No creo que un solo alumno distinguido sirva para otra cosa que para halagar la vanidad de los padres o de los profesores. He leído algo de la vida de Darwin y consta que este sabio era un flojo absoluto en las clases. Gracias a ello pudo trabajar como burro más tarde. Edison, Lord Byron, Humboldt, Goethe fueron pésimos alumnos.

Joaquín Edwards Bello. Valparaíso.