Toda la calle Pedro Montt era una hilera de hermosos cines y teatros, con elegantes fachadas y marquesinas doradas de neón parpadeante: Teatro Velarde, Metro, Imperio, Victoria, Colón, Real, Brasilia, Valparaíso... Los fueron demoliendo o convirtiendo en mercados persas, ferias de artesanía, templos evangélicos o bodegas portuarias.
Manuel Peña Muñoz. Valparaíso, la ciudad de mis fantasmas.